La cavitación corporal y la lipólisis para grasa localizada son tratamientos de medicina estética diseñados para reducir depósitos de grasa de forma no quirúrgica, segura y progresiva. Son una excelente alternativa para quienes desean moldear su figura sin recurrir a cirugía.
En la Clínica Dr. Luis Berlanga trabajamos protocolos personalizados para tratar zonas específicas y mejorar el contorno corporal de manera natural.
La cavitación estética utiliza ultrasonidos de baja frecuencia para generar microburbujas en el tejido adiposo. Estas burbujas rompen las células grasas, facilitando su eliminación natural a través del sistema linfático.
La lipólisis corporal, por su parte, consiste en la aplicación de sustancias o tecnologías que ayudan a descomponer la grasa acumulada en zonas concretas.
Ambos tratamientos están enfocados en:
No es un tratamiento para perder peso, sino para modelar zonas específicas.
La cavitación o lipólisis es eficaz en áreas donde la grasa tiende a acumularse y resulta difícil eliminar solo con ejercicio:
El objetivo es lograr una silueta más definida y proporcionada.
No requiere cirugía, anestesia ni tiempo de recuperación prolongado.
Los resultados se observan de forma gradual tras varias sesiones, permitiendo una transformación natural.
En algunos casos, la cavitación también ayuda a mejorar la apariencia de la celulitis y la textura cutánea.
Puede combinarse con presoterapia, radiofrecuencia o drenaje linfático para potenciar los resultados.
La cavitación corporal en Valencia está indicada para:
No está indicada para obesidad ni como sustituto de una dieta equilibrada.
Se analiza la zona a tratar, cantidad de grasa acumulada y objetivos del paciente para establecer el número de sesiones necesarias.
Se utiliza un dispositivo que emite ultrasonidos sobre la zona seleccionada. La sesión dura aproximadamente entre 30 y 45 minutos.
Tras la ruptura de las células adiposas, el cuerpo elimina la grasa progresivamente mediante procesos metabólicos naturales.
Generalmente se recomiendan entre 6 y 10 sesiones, dependiendo del volumen de grasa y la zona tratada.
No es dolorosa. Puede sentirse una ligera vibración o calor en la zona tratada.
Los cambios suelen apreciarse tras las primeras sesiones, mejorando progresivamente.
Las células grasas tratadas se eliminan, pero es importante mantener hábitos saludables para conservar los resultados.
Sí. La combinación con radiofrecuencia o drenaje linfático puede mejorar la eficacia del tratamiento.