La carboxiterapia corporal es un tratamiento de medicina estética que utiliza dióxido de carbono medicinal (CO₂) para mejorar la circulación, estimular la oxigenación de los tejidos y reducir el aspecto de la celulitis y la flacidez corporal. Es una técnica segura, mínimamente invasiva y muy utilizada para mejorar la calidad de la piel en distintas zonas del cuerpo.
En la Clínica Dr. Luis Berlanga aplicamos protocolos personalizados de carboxiterapia para remodelación corporal, adaptando cada sesión a las necesidades del paciente.
La carboxiterapia estética consiste en la infiltración controlada de CO₂ medicinal bajo la piel mediante una aguja muy fina. Este gas provoca una respuesta fisiológica natural: el organismo aumenta el flujo sanguíneo en la zona tratada y mejora el aporte de oxígeno a los tejidos.
Este mecanismo ayuda a:
El resultado es una piel con mejor textura, más uniforme y con mayor firmeza.
La carboxiterapia corporal para celulitis puede aplicarse en:
Cada zona se trata de forma personalizada según el tipo de tejido y el objetivo estético.
La carboxiterapia actúa sobre el tejido donde se acumula grasa y fibrosis, ayudando a suavizar el aspecto de la piel de naranja.
Uno de sus principales beneficios es activar la circulación, especialmente en zonas con tendencia a retener líquidos o con mala vascularización.
El estímulo interno favorece la producción natural de colágeno y elastina, mejorando la calidad de la piel.
Es una técnica ambulatoria que no requiere reposo y permite incorporarse de inmediato a la rutina habitual.
Este tratamiento está recomendado para:
Es una excelente opción para quienes desean mejorar el aspecto corporal sin cirugía.
Se estudia la zona corporal, el grado de celulitis y el estado de la piel para diseñar el tratamiento.
Se infiltra el gas de forma controlada en la zona seleccionada mediante microinyecciones.
La sesión dura aproximadamente entre 20 y 30 minutos, y el número de sesiones varía según cada caso.
Normalmente se recomiendan entre 6 y 10 sesiones, según la zona y el objetivo del tratamiento.
Puede sentirse una ligera presión o sensación de calor momentánea, pero es perfectamente tolerable.
Los cambios suelen apreciarse progresivamente tras varias sesiones.
Sí, uno de sus principales beneficios es mejorar la microcirculación y oxigenación de los tejidos.
Sí. Es habitual combinarla con radiofrecuencia, presoterapia o cavitación para potenciar resultados.